viernes, 4 de marzo de 2011

UN EDIFICIO ESTUPENDO


Tristemente, en el terreno de la construcción de edificios residenciales, el nivel arquitectónico predominante en Valencia es más bien flojito. La monotonía, el bloque cubo y la falta de imaginación suelen ser la tónica dominante, cuando no directamente el espanto arquitectónico. Por eso llama tanto la atención encontrar de vez en cuando edificios como éste, auténticas joyas, un recreo para la vista a la vez que un elemento potenciador para todo su entorno.

En una zona post industrial degradada, como era el río Turia junto a Mislata, la creación del Parque de Cabecera junto con toda una serie de construcciones de una calidad más que notable, han logrado darle la vuelta a toda el área. Resultado: el mejor conjunto de parque urbano de Valencia. Paseando por allí, cuesta creer que  sea Valencia. Invita a pensar que no todo está perdido, a veces el cambio es posible.

La Torre Navis, vista desde el lago del Parque de Cabecera.
Centrándonos en la torre, esta se ha convierte en el hito que señala el vértice visual dinamizador de toda el área. Mantiene una adecuada proporción de forma y tamaño con el resto de las construcciones, siendo una presencia que pese a su gran volumen se impone sin pesadez. Su elegancia, austeridad y tersura de acabados  es notable. Resalta todavía más si  se compara con otro edificio que pretende jugar el mismo papel, la Torre Oceanis, en el PAI de Las Moreras. Aquí, la sobreabundancia de formas encajadas y acabados en fachada producen una extraña mole pretenciosa, digna de la Cullera de los años 70.

La Torre Oceanis.
El Navis  ha logrado  resolver el problema de la inclusión de balcones en la fachada creando a la vez una superficie tersa y fluida. El acabado monócromo en metal y cristal es elegante.  La sensación de movimiento y dinamismo se ve notablemente acentuada por las superficies curvas que predominan, así como por el coronamiento, rematado por lo que a mi no me deja de recordar la chimenea de un buque. De hecho,  es un edificio que trasmite todo él, la sensación de ser un gran barco avanzando.

Comparese la elegancia, y sencillez de formas del Navis con la sobreabundancia de formas y acabados en la Torre Oceanis.
El original coronamiento de la torre.
En suma, es un edificio inspirado, el acento adecuado para significar toda una zona completamente renovada. Volviendo a las comparaciones, no puedo resistir el poner a su lado la Torre de Francia. Esta, el rascacielos más alto de Valencia, es una lamentable oportunidad perdida de crear algo especial. La falta de imaginación y ambiciones se deja ver en todo el edificio, al que un amigo mío definió acertadamente como "un edificio de diez pisos, colocado encima de otro edificio de diez pisos, colocado encima de otro edificio de diez pisos..." 

La Torre de Francia, un mastodonte que debía de haber sido otra cosa.
Bueno, por último y para generar un poco de envidia os coloco unas imágenes de las espectaculares vistas que se contemplan desde lo alto del Navis. Desde luego los hay que lo tienen todo. ¡Que mamones!

Hacia el noroeste: El Parque de Cabecera.

Hacía el este: el jardín del Turia y Valencia.
Créditos de las fotos: foros "Skycrapper" y "Urbanity.Es".

                                                JOSE PAYA ZAFORTEZA 

2 comentarios:

  1. me gusta tu blog, he caído en el de casualidad buscando imágenes para un trabajo de fotografía arquitectura, cuándo lo haga si quieres te paso los resultados.

    saludos

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  2. Estoy de acuerdo. Sin duda, el Navis es el edificio más bonito de Valencia.

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